Luis Ángel Maté superó un día muy rápido en la Vuelta a España 2019. La fuga, que tenía muchas opciones de victoria, no se consolidó hasta el ecuador de la etapa y eso provocó que el pelotón rodase enfilado durante los primeros 100 kilómetros. Los pronósticos se cumplieron y el triunfo estuvo en la fuga. Gilbert (Deceuninck – Quick·Step) cumplió con su papel de favorito y se impuso en Bilbao. Por su parte, Luis Ángel Maté entró en un grupo numeroso a 14:23″ del belga en vísperas al exigente final de mañana en los Machucos. Al cruzar la meta, el marbellí destacó la dureza de la jornada.

«Hoy ha sido un día rapidísimo. Costó mucho hacerse la fuga y se rodó muy rápido durante todo el día. En esta prueba no hay días fáciles y todavía quedan muchas jornadas exigentes por delante».